Pinches elecciones
La verdad es que me han sido semanas complicadas en cuanto a tiempo para escribir o grabar o dibujar nada se refiere. Pero bueno, han estado pasando cosas y quiero escribir al respecto.
Y con “cosas” me refiero específicamente a todas las elecciones que han estado ocurriendo, particularmente las municipales en la Columbia Británica, las provinciales en la Columbia Británica, las preguntas sobre la separación de Alberta y las elecciones intermedias en los EEUU.
N’hombre qué de pinches elecciones ha habido últimamente.
Empecemos con lo bueno: la arrastradiza que le dieron a los republicanos en Gringolandia. Porque es algo muy bueno. Claro: de forma nominativa, principalmente; ya en términos de principios y legislación… veremos. Pero es bien sabido que en la práctica republicanos y demócratas se comportan de formas muy similares, si bien también es cierto que los demócratas son más progresistas, o más bien atraen a gente más progresista.
Esto no es difícil, ya que Trump y sus secuaces se acercan cada vez más al fascismo, y es probable que esta elección les quite el vuelo que traían.
Claro: Esto depende especialmente de que los demócratas hagan algo con sus mayorías y sus triunfos (que sí son históricos) en los próximos dos años. Intentar hacerle otro juicio por destitución a Trump es una pérdida de tiempo, y creo que es mejor que se vayan contra los otros criminales que lo rodean. Y, claro, que promuevan legislación progresista que termine con la guerra, se deslinde del gobierno de Netanyahu y que abogue por su gente.
Sabiendo, sin embargo, lo tibios que los demócratas pueden ser, no espero mucho. Pero al mismo tiempo espero que sí hagan algo de valor, principalmente porque lo que los gringos hagan, los canadienses tienden a seguir.
Y hablando de los canadienses: Por eso tenemos a un primer ministro disque-liberal que en realidad es sumamente conservador (políticamente hablando). Nos quiere enjaretar otra tubería de crudo, invertir en más milicia, en ‘inteligencia artificial’, y básicamente hacer todo lo que el líder conservador, Polievre, quería hacer. Y Carney no es popular porque sea bueno: es popular porque no hay pinches opciones. A pesar de que Avi Lewis, el líder de los nuevos demócratas, no tiene malas ideas, el wey no tiene curul todavía, y los NDPs casi no tienen voz en el parlamento. Sólo queda esperar a que las tonterías de Carney caigan por su propio peso.
Y hablando de caer por su propio peso: pinche David Eby es un idiotototota. Este vato es el líder del partido de los nuevos demócratas en la Columbia Británica. Bueno. Era. El chiste es que era el premier de la provincia, y quiso aprovechar un poco de caos en el partido conservador para afianzar su mayoría en la cámara de representantes, y le salió el tiro por la culata. Sorpresa: Nadie quería una pinche elección ahorita, apenas dos años después de la anterior. En su arrogancia, Eby creyó que podría darles en su madre a los conservadores, y en lugar de eso terminó perdiendo su trabajo como premier, dándole la provincia a los conservadores con una mayoría.
A Eby le dijeron todos que no lo hiciera, compa.
Le valió siete kilos de verga y dijo nah, yo ganaría. Y pues, no. Renunció como líder de los nuevos demócratas de la provincia y ahora vamos a ver cómo le hacemos con este nuevo gobierno transfóbico y que aboga en contra de los derechos de los Indígenas.
Vaya, no es que Eby fuera bueno como premier -- en lo personal lo detesto desde que “ganó” la elección por el liderazgo de su partido. En breve: compitió contra Anjali Appadurai, una joven progresista a quien yo apoyaba, pero Eby dijo “no, no, ¡está coludida con los verdes! Se está infiltrando en nuestro partido, descalifíquenla”. Y que la descalifican, a pesar de que estas acusaciones no tenían prueba alguna. Eby, como mano derecha del anterior premir John Horgan, y el resto de los cabecillas del partido, no quieren a nuevos políticos progresistas porque sus agendas van en contra de sus intereses políticos y económicos. Sí, así de puerca es la política, pero que no mamen. Y ahora cuando Eby vio que estaba perdiendo, le dijo a los verdes “oigan manitos, porfis, voten por nosotros o si no van a ganar los conservadores unu”. Que se super chingue.
Pero la verdad es que los conservadores serán peores que Eby, y este fue un voto de castigo por muchas razones: Su inconsistencia con respecto a las comunidades Indígenas, su aceptación del Gas Natural, elección fraudulenta… y, claro, su llamado a unas elecciones que nadie quería cuando también teníamos elecciones municipales en la provincia. Así que, Eby: Si juegas juegos estúpidos ganarás premios estúpidos.
Y hablando de elecciones municipales en la provincia: Re bien por Vancouver que logró correr a Ken Sim, un payaso inepto y egoísta, y tienen como alcalde a alguien que, esperemos, lo hará mejor.
Pero en donde yo vivo, en New Westminster… Bueno. Nos fue de la shet. El concejo casi completo fue reemplazado con los New West Progressives, que en realidad son un partido de centro-derecha, y el alcalde electo fue el pelón chillón y nefasto pelele Daniel Fontaine. Fontaine fue concejal durante los últimos 4 años junto con su achichincle Paul Minhas, y no hicieron nada más que votar en contra de todo lo que podían, alegar que los estaban discriminando y callando, y quejarse de una ridícula cantidad de cosas. Además de decir que New West es una ciudad básicamente al borde del caos.
No lo es, por cierto.
¿Por qué ganaron, si son tan incompetentes? Pues jugaron el juego mediático bastante bien, y tenían un apoyo mayor por parte de los sectores más ricos de la ciudad, lo cual les dio más chance de hacer campaña cara. Y mintieron y tranzaron un chingo, como por ejemplo hacer eventos que supuestamente eran de la ciudad, pero en realidad eran actos de campaña de sus candidatos; o traer acarreados que les aplaudieran en la casa de la ciudad.
No voy a mentir, estas últimas dos elecciones fueron una mierda en lo personal. Voy a andar muy pendiente y a reportar cuando pueda sobre lo que los conservadores a nivel provincial y los Regresivos a nivel municipal estén haciendo.
Y lo que nos queda es construir solidaridad y comunidad.
Ah, y sobre lo de Alberta: obviamente no iban a votar para (hacer un voto para) separarse. No le conviene absolutamente a nadie, ni a Danielle Smith ni a Carney ni a nadie. No solo eso: la gran mayoría de la gente no lo quiere. Ahora, lo preocupante fueron las cuestiones contra la inmigración que se votaron en la misma boleta, y que fueron aprobadas. Por ejemplo, cobrarle más dinero a los hijos de inmigrantes por ir a la escuela, o cambiar el esquema de salud para inmigrantes. Completamente desquiciado e inhumano, este pedo, y muy reprochable que hayan votado por eso. Pinche Alberta.
En fin. Hasta aquí mi perorata. Abrazos solidarios, Emiliano.